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Relatos
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Escrito por Vanesa López
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Miércoles, 23 de Junio de 2010 09:28 |
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Estos seres fantásticos son libres gracias a sus poderes consiguen ser respetadas aunque algunas son sometidas por los seres humanos que por nuestra ambición y ansia de poder las perseguimos hasta capturarlas y obligarlas a hacer lo que nosotros queremos, en pocas palabras las esclavizamos.
Pero no nos vamos a centrar solo en la libertad de hacer lo que quieran sino que nos vamos a centrar también un poco en la libertad espiritual. En el hecho de pueden volar y rozar las nubes algo que muchos soñamos y que no conseguiremos por nuestra naturaleza. Los humanos las envidiamos por las increíbles características de las que nosotros carecemos. Las hadas reúnen características nuestras y de los animales, estas son aparentemente como los humanos, es decir, tienen un cuerpo como el nuestro. Pero a esto se le suman las características de animales como los pájaros, que son las alas aunque las de las hadas son más bellas y delicadas.
Las hadas son como una especie de ser perfecto físicamente son como una persona y un pájaro mezclado, pero psíquicamente son racionales, respetan a los demás, el único inconveniente seria que se reina por tradición, aunque esto no es ninguna ventaja para la reina ya que esta trabaja igual o mas que las demás, la reina tiene que mantener a su pueblo a salvo y lo mejor es que cualquier norma que se quiera imponer en la comunidad tiene que ser aceptada por todas. Se podría decir que se gobierna por jefatura.
El mayor poder de las hadas es el de crear y destruir el mundo cuando lo crean conveniente. Por este motivo hay una gran guerra entre las hadas oscuras y las hadas blancas contra las hadas de los cuatro elementos.
Un ejemplo de hada, muy importante para el reino terrestre es la bluebell petalwill. Esta es un hada de tierra. Viven en los bosques cerca de los lagos. Las bluebell petalwill son pequeñas, miden sobre unos 30 cm aunque comparada con lo demás tipos de hadas son de las mas grandes. Estas suelen ser morenas, con el pelo largo y liso aunque también las hay con el pelo rizado, pero estas son menos frecuentes ya que sus poderes son mayores. Este tipo de hada nunca envejece pero se estima que viven sobre 1500 años aproximadamente. Sus alas son muy grandes y diferentes a las del resto de las hadas. Sus ojos son color miel y muy grandes algo que impacta mucho a quienes las ven y pueden llegar a hipnotizarlos. Sus dedos son largos para el delicado cuidado de las flores. Los colores de sus ropas y sus alas son terraceos.
Las Bluebell Petalwill son muy bellas, dan suerte y fortuna, pero lo más sorprendente es que poseen grandes poderes aparte del de hipnotizar, con los que pueden conseguir todo lo que quieran, incluso el mundo, las bluebell petalwill cantan muy bien con esto sometían a los hombres en el pasado, cuando estos no se portaban bien, pero estas hadas a pesar de los grandes poderes que poseen nunca los han utilizado para hacer cosas malas cosa que otros tipos de hadas si han hecho.
Estas son muy discretas y se pueden volver invisibles. No les gusta que las observen mientras que lavan sus ropas por que se sienten irrespetadas. Y no les gusta sentirse perseguidas. Aunque si te portas bien con ellas, y les dejas comida en su rincón son muy agradecidas.
Esta hada era muy perseguida antiguamente por sus grandes poderes pero solo era vista por aquellos que tenia buena intención, un alma pura, solo le ofrecían sus poderes y guiaban a las personas que no las buscaban por ambición, en definitiva solo eran vistas por quien realmente la necesitaba.
Vanesa López es alumna de 1º de Bachillerato del IES Cencibel en el curso 09-10
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Relatos
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Escrito por Carmen Fernández
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Miércoles, 23 de Junio de 2010 09:23 |
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Todo empezó un día de verano cuando John escuchó a su padre hablar por teléfono con su hermana Lara. John tenía el presentimiento de que su madre había muerto por que ella estaba ingresada en el hospital desde hacía unos meses debido a un cáncer. Su padre le dijo que iba a ver a su madre y que esperase en casa hasta que el regresara pero John también quería verla y corrió detrás de él pero su padre le dijo que se tenía que quedar en casa y no le dejó irse. John no podía hacerse a la idea de que iba a perder a su madre asique decidió ir por su cuenta al hospital, cuando llegó no encontró a nadie, ni a su padre, ni a su hermana pero tampoco encontró a su madre que era lo que más le preocupaba. No sabía qué hacer y volvió a su casa, al llegar vio a su padre y a su hermana llorando desconsolados, su madre había muerto. Su hermana Lara tuvo que irse de casa para olvidar todo lo ocurrido. A los 12 años John había sufrido la pérdida de su madre, fue una época muy difícil para él, sobre todo porque ya no tenía a nadie que le protegiese en todo momento y le cuidara, se sentía perdido en un mundo que no conocía. Llegó su primer día de instituto y se sentía impotente, era el día que más necesitaba que su madre estuviese con él, estaba asustado por que no conocía a nadie y tampoco sabía lo que se iba a encontrar allí. - ¡Hola! ¿Te quieres sentar conmigo? - le dijo una chica muy amable. - ¡Claro! - respondió John. Estuvieron hablando durante las dos primeras horas de clase, la chica se llamaba Ana y estaba asustada al igual que John por su primer día, después de conocer a su tutor llegó la hora del recreo. Ana presentó a su grupo de amigos a John. Un día que quedó con Ana le dijo que si quería ser aceptado de verdad en el grupo tenía que pasar una prueba que consistía en hacer una pintada en el instituto que pondría “estáis todos muertos”. A John no le gustaba para nada la idea pero entrar en el grupo era lo único que le hacía olvidar a su madre asique aceptó hacer la prueba. Después de que John hizo la pintada todos los profesores impusieron un castigo a todo el alumnado hasta que saliera el culpable, el grupo se vio obligado a decir que había sido John. Después de esto John se sintió humillado y decidió que nunca volvería a formar parte de un grupo. Tras esto John tuvo problemas psicológicos y tuvo que acudir al psicólogo una vez por semana. Tras pasar una adolescencia muy dura John se dio cuenta de que tenía que aceptar la pérdida de su madre esto le hizo más fuerte de una forma abrumadora. Salió para pensar en que debía de hacer con su vida, mientras estaba sentado en un bar tomando un café se acercó una chica muy guapa, rubia y de ojos azules para preguntarle si tenía fuego. En ese momento sus miradas se cruzaron y sintió que se había enamorado de ella, no podía dejarle ir así como así entonces le preguntó: - ¿Cómo te llamas? - Le dijo. - Me llamo Verónica, es un placer conocerte - dijo ella. - ¡Hola! Yo me llamo John y estoy pensando qué hacer con mi vida- dijo John. - ¿Por qué no sabes qué hacer con tu vida? - le preguntó Verónica. - Mi madre murió hace unos años y tengo miedo a enfrentarme al mundo solo - respondió. - ¿Quieres que te ayude? - le dijo ella. - Me encantaría - dijo John. John y Verónica empezaron una relación y por fin consiguió olvidarse de su madre, ellos tenían una relación espontánea en la cual se respetaban mutuamente y se aceptaban tal y como eran. Encontró un trabajo en el mismo sitio que Verónica, ella era reportera en el diario de antena 3 televisión y el trabajo de John era de técnico de sonido. También se independizó de su padre que le había estado manteniendo hasta los 26 años. Un día en el trabajo de repente notó como el suelo temblaba, un escalofrío le recorrió por el pecho, todos sus compañeros entraron en un estado de pánico unos corrían de un lado para otro y otros se ponían a rezar para que no les ocurriese nada aunque la realidad era que algo trágico iba a suceder ese día. Sin embargo John no se movió se dio cuenta de que todos tenemos un final trágico y que debemos afrontarlo. Verónica habló con él y le explicó que habían puesto una bomba en el edificio y que no podían salir de allí, su final había llegado.Finalmente, unos minutos después de hablar con verónica explotó el edificio, John murió con la satisfacción de haber encontrado la forma de huir de la soledad. Carmen Fernández es alumna de 1º de Bachillerato A del IES Cencibel durante el curso 09-10
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Última actualización el Miércoles, 23 de Junio de 2010 09:40 |
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Relatos
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Escrito por E
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Miércoles, 23 de Junio de 2010 09:17 |
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Acababan de mudarse a un pequeño pueblo de Sevilla. Esto ya era una costumbre para Sara, pues no había podido tener amigos estables ya que cada año sus padres se mudaban a vivir a otro sitio. Buscaban la monotonía en alguna parte y tener más suerte que en los lugares anteriores. Empezó el curso escolar y Sara enseguida encontró con quien sentarse y con quien irse en los recreos. Sus compañeros eran muy agradables, como los anteriores que tuvo cuando los conoció, pero temía que volviera a pasar lo mismo de siempre. Llegó a su casa muy contenta y durante la comida, sus padres y ella estuvieron hablando de que tal les había ido el día. Parecía que todo marchaba bien. Pasaron unas semanas y Sara ya tenía su grupo de amigas. Los fines de semana paseaban por el pueblo, iban al cine, al parque… Un día, sus amigas le pidieron que fuera con ellas a la misa de los domingos, pero Sara dijo que mejor no, que ella iba con sus padres. De nuevo, charlaron Sara y sus padres en la mesa y tuvieron un tema sobre la misa. Ellos eran ateos pero nadie lo sabía y pretendían que eso siguiera así. Una mañana en el colegio, las amigas de Sara le dijeron que no la habían visto por la iglesia el domingo, pero ella ponía siempre excusas como que se puso enferma o que siempre se sentaba en los bancos del final. El domingo de esa semana, una amiga suya se ofreció para pasearse banco por banco con la bandeja de la recolecta y no vio a Sara y a sus padres. Salieron a pasear el viernes por la tarde e ignoraban a Sara por completo. Ésta incómoda pidió una explicación. Todas guardaron silencio, pero finalmente una de ellas le dijo que era una mentirosa porque no la vio en misa y dijo que iría. Sara les contó que era atea y que sentía haberlas engañado y que contarles la verdad le daba vergüenza. Las mañanas en la escuela se volvieron insoportables para Sara. La ridiculizaban y se metían con ella continuamente. Sentía que era diferente y que pasaría lo mismo de siempre. Una vez en su casa, se lo contó a sus padres. La gente del pueblo ya empezaba a murmurar y a criticarlos. Decían cosas como que era una vergüenza que Sara no fuera bautizada ni que hubiera tomado la comunión. Intentó explicarles a sus amigas que cada uno era libre de creer en lo que quisiera y que ella había conocido en otros lugares otras religiones, que las cosas eran diferentes y no todo igual. Éstas al principio entendieron un poco a Sara, pero al contarles a sus familias esto, se presentaron en casa de Sara para decirles a sus padres que habían mal educado a su hija y que no les metiera a sus hijas historias inventadas para comerles el coco. En el pueblo los llamaron los revolucionarios y nadie quería amistad con ellos. Finalmente tuvieron que mudarse de aquel lugar tan conservador y emprender un nuevo viaje hacia un sitio con ideas más liberales. El autor de este relato es alumna de 1º de Bachillerato del IES Cencibel en el curso 09-10
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Relatos
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Escrito por Laura Merlos
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Lunes, 14 de Junio de 2010 11:09 |
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Hace ya un año y cuatro meses que ocurrió el mayor acontecimiento de mi vida, mi llegada al país de los suicidas. Un simple paso separaba mi habitación de ese extraño mundo, del que por poco Coraline y yo, no conseguimos salir. Todo ocurrió muy rápido, era el 4 de abril de 2009, tenía instituto, un día normal de momento. A primera hora tocaba matemáticas en el aula 154, me sentaba con Peter. Nuestra profesora la Srta. Alice, de unos 32 años de edad era la mejor que teníamos, nos dejaba poner música, mandarnos notas y por si fuera poco explicaba tan bien que lo entendíamos todo a la primera, con una media de 7 para arriba toda la clase, el director nos felicitaba casi a diario. Ese día tocaban las funciones, muy fáciles para especificar, bueno la clase se hizo corta, después teníamos alternativa, recreo, lengua y tutoria. Esta última normalmente debería de ser una clase de relax pero nuestro tutor, un muermo de unos 56 años se podría decir que nuestra clase no era ninguna democracia, al contrario era el quien tomaba la justicia por su mano, nos dejaba copiando, leyendo o viendo una película en la que lo más moderno que aparecía eran unas bragas que te podrían llegar hasta los sobacos. Después del recreo nos tocaba ingles y francés las peores asignaturas del día aunque el profesor de esta última parecía un adolescente rubio de ojos azules que estaba en primero de bachillerato. La mañana pasó deprisa, además Coraline iba a venir a mi casa a comer ya que nos teníamos que arreglarnos pronto, era el cumple de Laura una de nuestras mejores amigas, cumplía 13 años y le habíamos comprado un bolso super chulo. Coraline decía que con mi melena rubia y estos ojazos azules iba a encontrar el amor, aunque precisamente eso no fue lo que encontré ese día. Cuando llegamos al cumpleaños todos nos miraban es que íbamos super monas, o era porque eramos las últimas en llegar, no lo se... Cuando fuimos a llevarle el regalo vimos unos cuantos regalos, una falda vaquera, unas sandalias, una carpeta en la que ponía ``you should be free´´ (debes ser libre) y lo que más nos llamó la atención fue un libro de un palmo de gordo y en la tapa ponía: los derechos humanos, lo más seguro era que se lo hubiera regalado Natalia, quería que a todo el mundo se le pegara su afición por estudiar una carrera de derecho. Definitivamente fue uno de los mejores cumpleaños a los que fui, terminamos a las nueve y media y Coraline se vino a mi casa a dormir. Estábamos hablando sobre lo gilipollas que pensábamos que eran las personas que disfrutaban con el dolor de si mismas y de otras y los que pretendían suicidarse para arreglar todos sus problemas, justo en ese momento encendimos la tele, estaban echando las noticias, decían que un joven de 16 años se había tirado desde una quinta planta, había fallecido en el acto. Coraline y yo nos quedamos sin palabras era algo que te llegaba hasta dentro, pensar que esa persona podría ser amiga tuya, conocida incluso. En ese momento me dije a si misma `` Lisbeth, jamás dejaras que alguien a quien conozcas acabe con su felicidad por una estupidez´´. Estábamos cansadas asique decidimos dormir pronto, a las cuatro de la mañana. Soñé que estaba en mi casa e inocentemente llegaba a mi habitación y al abrir el armario Coraline y yo estábamos en otro mundo... Me desperté de golpe, estaba sudando, Coraline estaba sentada a mi lado, decía que estaba gritando como una loca y que no entendía nada. Quise probar algo, me levante y fui derecha al armario lo pensé varias veces pero decidí abrirlo, no había nada solo unas dos toneladas de ropa arrugada lo cerré y me di la vuelta. Escuché un ruido que provenía de detrás de mi. Estaba nerviosa no sabía que era ese ruido, me di la vuelta, no pude darme cuenta pero Coraline ya estaba a mi lado, cada una cogimos un mango y abrimos el armario era sorprendente la oscuridad nos cegó. Tras varios segundos, pudimos abrir los ojos, una gran puerta estaba ante nosotras, sobre ella un cartel en el que ponía: bienvenidos al país de los Suicidas. No sabía que pensar estábamos en pijama pero no era una pesadilla, era real. Andamos hacia adelante y encontramos a un payaso que sujetaba en sus manos su propia cabeza, de ella chorreaba sangre, la boca la tenía desgarrada y los ojos en blanco, cuando lo vi grité y Coraline se dio la vuelta y descubrió a una niña pequeña de unos tres años con los pelos de punta, era raro tenía la ropa mojada pero a la vez echaba chispas. Era increíble peor que cualquier cosa imaginada o pensada. -¿Vosotras también?- dijo el payaso mostrando algo de interés. -Nosotras que...- Caroline estaba incluso más asustada que yo. -¿También estabais cansadas de la vida?- dijo la niña sin expresión alguna. -¿Que?- pregunte incrédula. -Payasito cada vez viene gente más estúpida... queremos decir que si vosotras también os habéis suicidado... estáis en el mundo de los muertos y habéis aparecido en el de los suicidas, no en el de los asesinados y tampoco en el de mascotas muertas, muertos en hospital, ¿de verdad tengo que nombrarlos todos?- pregunto la niña cansada. -Kari es el procedimiento además es Satán quien da las ordenes y como realizarlas, reclámale a el...- dijo el payaso molesto. -¿Qué coño está pasando aquí? Nosotras no hemos muerto estábamos en mi casa, dentro de mi habitación y al abrir el armario... pff, esto es increíble pero totalmente irreal...- dije nerviosa. -Jaja esta todavía delira... no te preocupes todo se arreglara te darán una tumba y pasaras toda la vida aquí, esto es el cielo.- dijo la niña riéndose. -No pequeña esto es el infierno y nosotras somos buenas, el cielo es luz, nubes y gente solidaria que te ayuda para cuidar a la gente que esta en la tierra, eso es el cielo no esta mierda.- dijo Caroline con desprecio. -¡Ehhh!... esta es mi casa asique vete a insultar la tuya, a no que a partir de ahora va a ser esta.-dijo con ironía. -¿Dónde esta el Satán ese?-pregunté. -Aquí estoy niñatas, es cierto no estáis muertas pero no podéis insultar a mi gente, aquí soy yo quien la protege, y por cierto el cielo ese de nubes de algodón y gente buena y solidaria es una farsa, eso es lo que muestra la religión pero la realidad es muy distinta.- dijo una especie de hombre rojo con cuernos que salió de la nada. -Amigo, ¿nos as traído aquí por decir que todos ellos son unos gilipollas?- dije señalando al payaso y a la niña. -Exacto.-dijo complacido. -Imbécil-complete. -Mira ilusa como sigas insultándome a mi y a mi gente coy a hacer que me den el permiso de tu muerte con antelación, y te lo aviso por ahí me deben varios favores, y así podría dejar vivir un poco más a la chocha de la duquesa de Alba, en serio no se que hace esa mujer para no haberla traído ya. -Vale, lo siento, ¿cómo puedo volver a mi casa?- pregunté con más educación de la necesaria. -Cuánta prisa tenéis si hay tiempo de sobra... voy a presentaros a unos amigos. -Si no hay más remedio.- concluí. Andamos unos cuantos metros hasta llegar a una especie de tabla enorme de madera, el bicho rojo se puso delante y nosotras a los lados, era una especie de mapa, que digo era una replica exacta de la tierra pero esta se dividía de otra manera. Eran los países de los que nos habló la niña, el país de las mascotas compartía Asia con el de los asesinos. También estaba el de las víctimas, muertos en hospital por coma, ataques, y muchísimos mas que recorrían ese mapa entero. -¿Qué es esto?- preguntó mi amiga. -Mi mundo- musitó. -¿Qué? ¿Cómo?- estaba confundida. -Venir os lo explicaré. Vuestro mundo La Tierra, o más bien, el mundo de los Vivos...-comenzó. -¿Por eso dices que este es el mundo de los muertos?- aclaré. -Exacto. ¿Por dónde iba? Ahhh si, decía que este es el mundo de los muertos, explico cuando vuestra gente muere pasa a ser de mi gente, yo la cuidaré para todo lo que queda de eternidad. Esto es algo fácil de entender, la gente sigue muriendo, entonces viene a mi mundo, por lo tanto este cada vez esta más lleno, pero tenemos un mecanismo que hace que este planeta pueda agrandarse.- dijo con tranquilidad. -Lo que no comprendo es porque nos habéis traído aquí.- dijo Coraline. -Es sencillo os reíais de mi gente y quería mostraros que no es motivo de risa. Os burlabais de los suicidas y eso no lo permito, esta en contra de los derechos muertos.- dijo con más genio. -¿Derechos de los muertos? -Si, por ejemplo en vuestro mundo se conocen por algún término como, descanse en paz, significa no violar sus derechos como ya muerto.- Definió este término como el más normal. -Veréis podéis visitar este mundo cuando queráis se que mañana tenéis clase y no es bueno que lleguéis tarde asique os doy permiso para iros pero volved aquí hay gente a la que le gustaría conocer a las elegidas.- Suplicó casi. -¿Las qué? -Las elegidas para conocer este mundo y volver cuando quieran. -¿Pero por qué nosotras? -Porque habéis aprendido la lección, ¿te parece poco? -De acuerdo aceptamos, pero ahora, ¿cómo volvemos?- pregunté preocupada. -Fácil vamos a mi casa. Llegamos a una mansión, no era clavada a la casa blanca en negra, todo era igual excepto el color. -Es que soy el presidente. -Jaja- nos reímos todos a la vez. Llegamos a una magnifica habitación que al fondo tenía un gran marco. Satán metió una llave en una ranura y el marco se iluminó. -Si pasáis por aquí volveréis a vuestro mundo, para regresar solo tenéis que abrir el armario cada una con una mano. ¿De acuerdo? -Si, dame la mano Lisbeth.-me dijo Coraline. Cruzamos el portal y llegamos justo delante de mi habitación, a nuestra espalda un simple armario, esa noche fue fantástica pero después vinieron muchas más. Desde ese momento siempre que hemos escuchado insultos hacia los muertos los he callado junto a Coraline, las dos guardábamos un gran secreto, más grande que nuestro mismo planeta. Fin.
Laura Merlos es alumna de 2º de la ESO
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Relatos
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Escrito por Ana Cristina Losa
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Lunes, 14 de Junio de 2010 11:05 |
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Pablo era un chico de quince años que tenía muchos complejos por culpa de su vello corporal. Pablo solo tenía dos amigos, Jorge y Adrián ellos siempre le apoyaban en todo lo que hacia pero había otros compañeros en clase que se metían con él y él ya no sabia que hacer. Un día pablo se levantó mas tarde que nunca ya que sus padres le habían dado un poco mas de libertad, llegó al instituto y ya había empezado la clase de alternativa, donde todos los chicos y chicas hablaban de sus cosas. De pronto le pasó algo que le dejó estupefacto, el chico más popular de la clase le dijo que si quería ir a su piscina el viernes por la tarde, además iba a haber chicas guapas y que tenían unos cuerpazos. Pablo acepto sin dudarlo un segundo, aunque a sus amigos no les avisaron. Cuando pablo se lo dijo, a Jorge y Adrián les molestó mucho y le dijeron que se lo pensara que posiblemente sea una mentira y le hagan alguna broma de mal gusto. Pablo les contestó que no eran mas que unos envidiosos que también querían ir pero que ni lo soñaran solo se Lo habían dicho a el y no pensaba dejar de ir por que le dijeran que podría ser mentira, era su oportunidad perfecta para poder encontrar el amor en su dura adolescencia. Sus amigos le dijeron que eso no era justo ya que desde el primer momento ellos querían lo mejor para él. De tal modo que se enfadaron y no se hablaron desde ese día. Llegó el viernes a clase y fue todo como siempre, menos por que no se hablaba con sus amigos pero él pensaba que merecía la pena no hablarles durante unos días y ganarse una nueva amistad, pero sus amigos no pensaban lo mismo y decidieron no volverle a hablar jamás. Al final de la cuarta hora se le acercó Pedro, el chico más popular con su novia Sandra y le dijeron que se iban a ir para su campo sobre las cuatro y media, que se cogiera una bicicleta y que se fuera para su casa y que desde allí salían todos juntos. Pablo le dijo que si a todo sin rechistar. Pablo llegó a su casa mas contento que nunca, comió hizo sus deberes, se preparó su bañador…pero se le olvido una cosa, pedir cita para hacerse la cera. Él pensó que si eran realmente sus amigos no le dirían nada ni se meterían con el. De tal forma que cogió su bicicleta y se fue a casa de Pedro. Cuando llegó ya estaban todos allí con su bañador, menos él que llevaba unos pantalones vaqueros largos. Después de un largo camino llegaron al campo, y ya había muchísima gente bañándose y tomando el sol. En ese momento Pablo era el chico más feliz del mundo entero. Pero cuando se quito la camiseta y los pantalones largo, todo el mundo se reía de él, tenia pelo por todo, por las piernas por las axilas, por el pecho… ¡POR TODO! Pablo les contó que era así desde pequeño, pero los demás se reían mas todavía entonces Pablo les dijo, debería de haber otra democracia no tenemos derechos humanos dejar de acosarme no puedo hacer nada, soy así. Pero llegó Pablo por detrás y le empujó al agua dejando deslizar el bañador por la superficie del agua, mientras Pablo lloraba, los demás se reían hasta que decidieron salir del agua como dios le trajo al mundo y decir unas palabras que dejaron a todos con la boca abierta, yo me quiero depilar, pero no puedo porque mi religión me lo impide, si yo me depilara seria como si matara a una persona, no puedo hacerlo, esto es lo que soy, una persona religiosa que solamente busca el amor de una persona sin tener el miedo a pecar. Entonces la novia de Pedro, Sandra salió en su defensa y dijo que deberíamos ser un poco más solidarios ya que por un problema físico no se puede excluir a una persona de un grupo insultándola. Pablo y Sandra recogieron sus cosas y se fueron los dos en la bicicleta de Pablo hasta una casita al lado de un pinar pequeñito. Allí Pablo le pregunto porque le defendió, ella contestó que lo hizo porque a ella no le gustaría que se lo hiciesen y que además le parecía guapo a pesar de su defecto. Pablo la miró tímidamente a los ojos y la besó. Ella le devolvió el beso y le abrazó. Finalmente Jorge y Adrián perdonaron a Pablo a pesar del daño que les había hecho, y les prometió que nunca mas volvería a dejar a sus amigos de toda la vida por otros que no merecen la pena. Ana Cristina Losa es alumna de 2º de la ESO
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Relatos
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Escrito por Andrea Jiménez
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Lunes, 14 de Junio de 2010 11:01 |
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Me llamo Melanie y soy alumna del instituto “Write and read” en mi clase siempre he sido la invisible y si alguien me veía siempre me decía: ¿eres nueva? Pero a mi no me importaba, porque tenía donde refugiarme de esa soledad: en mis libros, me gustaban y pasaba gran parte del día leyendo, un día, en la clase de ciudadanía, mientras hablábamos sobre los derechos humanos el chico de al lado me dijo: -Hola, ¿eres nueva? -Ya empezamos-susurré Entonces el profesor dijo que nos pusiéramos en grupos para hacer un trabajo sobre ese tema (los derechos humanos) y que cada uno hiciera una parte, al final de la clase uniríamos todos los trabajos, realizándolo así de manera democrática; en mi grupo nos sentamos el chico que tenia al lado, una chica que tenia de nombre Leah y otros dos chicos que no conocía, al terminar la clase fui a la cafetería y me senté en mi mesa habitual a leer mientras comía una manzana, poco después apareció el chico de la clase de ciudadanía. -Hola, ¿me puedo sentar?-me preguntó -Claro-dije cerrando mi libro-Que solidario eres viniendo a sentarte en la mesa de la invisible-dije algo brusca quizá -Bueno, pues...yo tampoco es que tengo muchos amigos y quería ver como eres para que la gente te rehúya-dijo sonriendo. -Yo no creo que tenga nada espécial, a demás, yo soy feliz sin amigos, así soy mas libre-dije mintiendo, en parte. -¿Entonces no eres de otra religión ni nada por el estilo? ¿Te marginan sin razón? -Por lo visto-reí-no soy de una religión especial, solo me encantan los libros -Pues no veo porque la gente te rehúye-dijo -Ni yo-sonreí, me caía bien Después fuimos juntos a nuestra próxima clase, lengua y literatura, en la que vimos la película de Romeo y Julieta. -¿te gustan las películas de amor?-me preguntó -pues ni me gustan ni me disgustan-le susurre para que la profesora no nos oyera. Entonces otro chico le hablo a mi nuevo “amigo” -oye, Ben, ¿con quien hablas?-le pregunto el chico -Con Melanie-le dijo Ben al chico -¿con quien? -Melanie, es ella-dijo señalándome con la mano-Mel, el es Oliver…Oliver, ella es Mel-dijo presentándonos. -Hola Mel, ¿eres nueva?-me pregunto el chico que respondía al nombre de Oliver. -Pues no, llevo aquí 3 años, pero nadie lo sabe-reí. -Ahhh…-dijo algo extrañado- ¿os venís en el recreo a ver el partido que van a hacer en la pista?-nos pregunto. -Claro-dijo Ben -¿Enserio?...claro-dije entusiasmada Al terminar la clase fuimos a la pista a ver el partido, allí conocía mas gente, por lo tanto las otras dos siguientes clases no fueron tan aburridas como siempre y para coronar el pastel, al salir del instituto Ben me besó… quien iba a decir que después de casi 3 años de soledad en un solo día conocería a mucha gente agradable y al chico que quería y me quería… y todo empezó en una clase de ciudadanía. Andrea Jiménez es alumna de 2º ESO
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Última actualización el Lunes, 14 de Junio de 2010 11:12 |
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Actualizaciones
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Escrito por Ildefonso
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Viernes, 14 de Mayo de 2010 08:07 |
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Hola, por fín he encontrado tiempo para subir la actividad voluntaria de este tema que la podrás encontrar aquí. Recuerda que también puedes hacer las actividades voluntarias del tema 1 de Filosofía Política que no hicistes aún, o esta nueva, por supuesto. nada más salud
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Última actualización el Viernes, 14 de Mayo de 2010 08:10 |
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